La Asociación de Prensa de Tucumán (ATP) presentó al Sistema Provincial de Salud (Siprosa) más de 250 notas de solicitud de vacunación para el personal de los distintos medios de comunicación de la provincia, considerados esenciales en el marco de la pandemia de la Covid-19. El secretario general del gremio, Oscar Gijena, dijo a LA GACETA que están a la espera de una respuesta por parte del Ministerio de Salud Pública de Tucumán respecto de que los trabajadores de prensa sean incorporados al padrón de vacunación y se les asigne el turno correspondiente.
Gijena indicó que las notas elevadas a la autoridad sanitaria provincial contienen cuatro categorías, tal como se ha establecido en el sistema de vacunación masiva dado a conocer oportunamente por el Gobierno nacional.
1- Para los trabajadores que se desempeñan en móviles y son noteros en la calle y que están más cerca de la exposición al virus.
2- Para aquellos que trabajan en redacciones o se encuentran en estudios de radios y de televisión, pero que tienen comorbilidad y patologías asociadas a un riesgo.
3- Para aquellos que, no teniendo alguna de las enfermedades preexistentes, sí conviven con personas que tienen comorbilidad.
4- Para otros trabajadores que no tienen comorbilidad y no viven con personas en riesgo de salud, pero que, sin embargo, desean vacunarse.
El secretario general del gremio de prensa señaló que aguardan, con expectativas, respuestas del Gobierno, tomando en cuenta la llegada de las próximas tandas de vacunas contra la Covid-19 a la Argentina.
Paralelamente, Gijena señaló la necesidad de que el Siprosa contemple la situación de los empleados de la obra social en el esquema de vacunación, tal como sucedió, por ejemplo, en las prepagas. “Si bien tenemos casi 50 médicos vacunados porque trabajan en el sistema público, no es un dato menor la exposición al virus que tiene el resto del plantel de la obra social, como por ejemplo, los que desempeñan sus actividades en los vacunatorios, en la farmacia, el personal administrativo y todos lo que desarrollan tareas dentro de la institución.
“Se ha dado casos de que hubo dos o tres infectados por semana y tuvimos que cerrar sucursales, redistribuyendo personal hacia otras filiales, lo que implica además un problema para los afiliados”, expresó Gijena. Según los cálculos del sindicato, para la obra social se requerirían 120 dosis.